Cuando llega la hora de la verdad

Mi padre tiene un taller mecánico, no es un taller muy grande, en el trabajan él y mi hermano así que os podéis imaginar la vinculación que tiene mi familia con el mundo del motor. Mi padre lleva regentando el taller desde que era jovencillo con su padre, de él lo aprendió todo, y para seguir con la tradición familiar tomará el relevo mi hermano, que aunque le gustan los coches, él prefiere las motos, por eso están decidiendo si hacer el taller mismo.

Bastaría con tirar un tabique y hacer el almacén un poco más pequeño para poder temer una sección de motos en el mismo local, yo creo que es una idea genial y que les puede ir muy bien ya que congenian de maravilla cuando del trabajo se trata.
Mi padre siempre pide las piezas y los recambios que necesita a www.tudesguace.com, y si consiguen hacer la obra y poner también reparación de motos, seguro que hay otro desguace por ahí para las piezas de las motos.

Cuando creces en una familia como la mía te salen los coches por las orejas, todo en nuestra vida gira en torno a los coches, y no me quejo lo que pasa es que todo lo que hacemos lo hacemos relacionado con el mundo del motor. Si vamos a ver una exposición, es de cosas relacionadas con el motor, si vamos a ver un museo, es un museo dedicado a coches antiguos, si  salimos de vacaciones lo hacemos para ir a algún rally o a alguna carrera.

Así que no me culpéis si me siento un poco agobiada ya con los coches y con todo lo que tiene que ver con ellos, las cosas que te gustan están bien, pero con moderación, sin pasarse de la raya, todo en su medida es bueno. Yo soy una apasionada de la manicura, me encanta hacer las uñas, pintarlas, arreglarlas, hacer decoraciones variadas y todo lo que tiene que ver con el cuidado de las manos me fascina y no por eso voy haciendo manicuras a todo el mundo i llevando a la familia a eventos que tengan que ver con ese mundo.

Pero bueno, lo positivo de todo esto es que somos una familia muy unida, unida por los coches, pero al fin y al cabo muy unida y la verdad es que en esas aventuras a las que nos lleva mi padre, siempre acabamos disfrutando mucho.